En los últimos años, incluso con las incertidumbres generadas por la pandemia y los acontecimientos geopolíticos, Brasil ha presenciado una gran ola de OPI (ofertas públicas iniciales). Este movimiento involucró una gran participación de startups, que pasaron de la fase semilla (recaudación de fondos) a salir a bolsa de manera rápida y constante.
Según información de B3, la bolsa de valores oficial de Brasil, la primera salida a bolsa de una startup en el país se produjo en los primeros meses de 2020. Al año siguiente, este segmento representó el 24% de todas las salidas a bolsa en Brasil.
A primera vista, este fenómeno podría dar la impresión errónea de que el camino desde la financiación inicial hasta una oferta pública inicial (OPI) es relativamente fácil. Sin embargo, la realidad es bastante diferente.
Además de la inversión, se requiere una planificación meticulosa, una preparación exhaustiva y muchos otros factores.
A continuación, encontrarás algunos consejos directamente de personas y empresas que pasaron de la fase inicial a la salida a bolsa. ¡Échales un vistazo!
Consideraciones relativas a la salida a bolsa
Hoy en día, muchas startups ven la salida a bolsa como una de las principales vías para asegurar la inversión necesaria para el éxito a largo plazo de la empresa. Al fin y al cabo, al vender acciones minoritarias a inversores públicos, es posible captar capital sin perder el control del negocio.
Este proceso también aporta otros beneficios, como una mayor visibilidad del negocio, la mitigación de riesgos y la reducción del coste del capital.
Sin embargo, una oferta pública inicial (OPI) tiene dos caras, y para un inversor puede ser una empresa arriesgada en la que debe invertir una cantidad considerable a cambio de la promesa de ingresos futuros.
Por lo tanto, los inversores quieren asegurarse de no estar comprando a ciegas. Por ello, esperan que los fundadores puedan demostrar que no solo tienen una buena idea, sino también una empresa sólida, tanto en términos de procesos como de estructura.
Además, quienes busquen una oferta pública inicial (OPI) deben tener en cuenta que el proceso para salir a bolsa no es ni sencillo ni gratuito.
Existen numerosos requisitos legales y reglamentarios, así como evaluaciones de cumplimiento que deben realizarse de acuerdo con el procedimiento descrito por las instituciones reguladoras, como la Comisión de Valores y Bolsa (CVM) en Brasil.
En lo que respecta a los costes, existen varias variables que pueden afectarlos, como el valor de la oferta, el tamaño y la complejidad de la empresa.
Las empresas deben prestar atención tanto al coste de una oferta pública inicial (OPI) como a los costes asociados a ser una empresa que cotiza en bolsa, que incluyen los honorarios legales, contables y de auditoría, así como los costes organizativos para cumplir con requisitos como la divulgación de los estados financieros.
Consejos de alguien que ya ha estado allí.
Realizar una oferta pública inicial no es algo que se pueda hacer de la noche a la mañana. Requiere una reestructuración completa de la empresa, que incluye la implementación de sistemas, controles e infraestructura de TI que respalden su funcionamiento, entre otras cosas.
Madurez organizacional
Para tener éxito en un proceso de salida a bolsa, una empresa necesita madurez organizativa, y esto tiene poco que ver con su antigüedad.
De hecho, la empresa necesita demostrar a los inversores que cuenta con una estructura y controles bien definidos, así como con un plan sólido con directrices para seguir creciendo y generando ingresos.
En muchos casos, una salida a bolsa puede considerarse una consecuencia de la madurez del negocio, y no solo un objetivo.
Eso es lo que afirma Danilo Vélez, CEO de Nubank. En una entrevista con el portal e-investidor, declara: "Salir a bolsa es consecuencia del crecimiento que hemos experimentado durante casi ocho años y una forma de acelerar nuestro impacto, de llevar nuestra revolución a millones de personas cada vez más".
En otras palabras, para llegar a la fase de salida a bolsa, las empresas necesitan invertir en consolidar su posición en el mercado. Hasta entonces, pueden recurrir a otras formas de financiación, como el crowdfunding para hacer realidad la idea y las rondas de financiación inicial.
Estructuración financiera y operativa
El camino hacia una salida a bolsa es largo y comienza con una buena estructura. La empresa necesita establecer procesos y controles, así como crear una cultura organizacional y una jerarquía compatibles con sus operaciones y objetivos.
Esto incluye, entre otras cosas, inversiones en TI, sistemas (preferiblemente uno buen ERP), personas y auditores que puedan evaluar los riesgos operativos y las oportunidades de mejora.
Todo esto requiere capital, del que muchas empresas aún carecen. Por lo tanto, la principal forma de estructurar las startups es mediante rondas de inversión.
Mobly, por ejemplo, es una empresa que... hogar y vida Fundada en 2011, la empresa protagonizó una de las OPV más exitosas de los últimos años, tras realizar varias rondas de financiación privada antes de su salida a bolsa.
Esta fue también la estrategia de Méliuz, que Recaudó 30 millones de reales en diez años..
De hecho, las rondas de inversión representan la principal herramienta que utilizan las startups para estructurar sus operaciones, expandir sus negocios y acelerar su crecimiento.
La inversión extranjera privada se puede dividir en diferentes categorías:
Presembrar
Esta es la primera etapa de financiación de una startup, también conocida como autofinanciación.
Este es el tipo de financiación que se recibe principalmente para dar a la startup ese impulso inicial.
Con frecuencia, las fuentes de financiación son los propios fundadores, amigos y familiares.
Financiación inicial semilla
Ahora que la empresa está en funcionamiento, es momento de buscar inversores que busquen negocios prometedores.
Existen varias incubadoras que ayudan a las empresas a comenzar a estructurar sus negocios y las conectan con posibles inversores.
Ronda de financiación Serie A
Llegados a este punto, la empresa ya debería haber comenzado a producir productos o a prestar servicios, según el tipo de negocio, y a fortalecer su base de clientes.
Ahora, los inversores no solo buscan una gran idea de negocio, sino también una estrategia que transforme esa empresa emergente en un negocio rentable.
El crowdfunding también es común en la fase de financiación de Serie A.
Ronda de financiación Serie B
Esta fase es muy similar a la anterior. Sin embargo, en este caso, el objetivo es aumentar la base de clientes y las operaciones de la empresa.
Ronda de financiación Serie C
Las empresas que se encuentran en esta etapa ya se consideran exitosas, ya que llevan algún tiempo operando en el mercado y demuestran buenos resultados.
En esta etapa, los inversores ya están convencidos de la viabilidad del negocio y desean contribuir a su expansión para garantizar un crecimiento más rápido y mayores beneficios.
Ronda de financiación Serie D
Solo unas pocas startups llegarán a la fase de financiación Serie D, donde recaudan fondos para situaciones especiales, como una fusión o adquisición.
Oferta Pública Inicial (IPO)
Ahora, en esta etapa, por primera vez, las empresas están ofreciendo acciones corporativas al público en general.
En esta etapa, es crucial que las empresas cuenten, por ejemplo, con una estructura organizativa bien definida, políticas de gobernanza adecuadas al mercado, sistemas de gestión de última generación que ofrezcan información fiable, etc.
Además, las empresas deben estar preparadas para seguir innovando y explorando nuevos mercados, ofreciendo a los accionistas la expectativa de obtener beneficios futuros.
Conclusión
El camino desde la fase inicial hasta la salida a bolsa puede ser largo y, a la vez, rápido. La velocidad depende de cómo cada empresa se diferencie en su mercado y de lo bien que logre estructurarse para este proceso.
A pesar de las dificultades, el camino casi siempre resulta gratificante. Israel Salmen, fundador y presidente de Méliuz, declaró recientemente: “La salida a bolsa cambió la historia de Méliuz. Realizamos seis adquisiciones, incluyendo una empresa que nos genera ingresos en más de 40 países y Bankly, una joya. No habríamos podido generar tanto valor de no ser por la salida a bolsa”.
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