Un estudio de Gartner muestra que, para 2020, las empresas que no utilicen la computación en la nube serán tan escasas como las que hoy no utilizan internet.
Todas las empresas buscan constantemente nuevas formas de aumentar la productividad, la seguridad y la rentabilidad de sus operaciones. La tecnología de computación en la nube responde a este desafío y ofrece numerosas posibilidades, independientemente del tamaño de la empresa.
Un estudio de Gartner revela que, para 2020, las empresas que no utilicen la computación en la nube serán tan escasas como las que hoy no utilizan internet. Esto se debe a que la mayoría de las innovaciones tecnológicas se centran en la nube, y se prevé que esta tendencia crezca exponencialmente.
Por lo tanto, sabemos que la computación en la nube traerá consigo cambios significativos en un futuro muy cercano. Pero, ¿por qué debería una empresa priorizar la migración a la nube?
Costo asequible
La razón principal es el costo. Contratar un servicio en la nube es mucho más económico que instalar y, sobre todo, mantener un centro de datos, ya que la infraestructura implica gastos de electricidad, mano de obra especializada dedicada exclusivamente al mantenimiento del sistema, además de los costos de red. En cambio, al adoptar la computación en la nube, todo esto se resuelve con una cuota mensual.
ROI
Además del menor coste, otra gran ventaja de la computación en la nube es el retorno de la inversión, lo que significa que es posible calcular cuánto tiempo tardará la empresa en recuperar su inversión.
Nucleus Research publicó un cálculo del retorno de la inversión (ROI) obtenido al adoptar sistemas de gestión empresarial basados en la nube, y el valor osciló entre el 73 % y el 589 %, con un período de recuperación de la inversión de entre 2 y 23 meses.
Movilidad
La computación en la nube también posibilita el trabajo remoto, permitiendo que gerentes y empleados accedan a cualquier dato, en cualquier momento y lugar, según sus niveles de acceso.
En otras palabras, la computación en la nube permite una prestación de servicios mucho más rápida y ágil que la computación tradicional. Además, posibilita que la gestión empresarial y la toma de decisiones se realicen desde cualquier lugar donde se encuentre el responsable.
Escalabilidad
La escalabilidad en la computación en la nube permite expandir los recursos tecnológicos según las necesidades de la empresa, lo que le permite mantenerse al ritmo del crecimiento empresarial a lo largo del tiempo o satisfacer una necesidad temporal de mayores recursos para realizar una acción específica en un corto período. Proporciona los recursos necesarios con gran rapidez, sin requerir grandes inversiones en software, equipos ni personal.
Entre las ventajas de la escalabilidad se encuentran: la reducción de costes; la elasticidad, que permite aumentar o disminuir los recursos informáticos según las necesidades de la empresa; y el uso eficaz de los recursos informáticos disponibles.
Productividad
Gracias al alto nivel de colaboración que ofrece la computación en la nube a las empresas, la productividad aumenta con su adopción. Por ejemplo, varias personas de la misma organización pueden ver y editar un archivo simultáneamente, sin necesidad de guardarlo, enviarlo por correo electrónico ni esperar a que otro compañero lo edite antes de poder retomar el trabajo.
Además, tenemos otro factor sumamente importante: las copias de seguridad. Mientras que las copias de seguridad tradicionales tardan horas, este proceso se realiza automáticamente en el sistema en la nube.
Seguridad
El proveedor de servicios en la nube es responsable de la seguridad del centro de datos donde se almacena la información de su empresa. Esto significa que todos los datos se encuentran en un entorno altamente seguro, protegiendo a sus empleados y a su negocio en su conjunto.
Y gracias a las copias de seguridad automáticas, si se produce algún error, todos los datos de la empresa estarán disponibles en otro servidor a tan solo unos clics de distancia.
*Contenido inspirado en textos del Portal del Emprendedor